El valor del arte es algo muy subjetivo, a veces, tanto como las mismas obras. Sin embargo, no nos sorprende ver cuadros que se venden por millones de euros, y otros que a penas valen unos cientos. 

¿Por qué ocurre esto? Hoy en Arts&You te contamos cómo se determina el precio de una obra de arte.

¿Qué determina el precio del arte?

El arte en sí es algo complicado de definir. Lo que a una persona le puede aflorar sentimientos muy intensos, a otra quizás le produce indiferencia, entonces, ¿quién determina el precio de una obra de arte? Pues bien, existen distintos factores que, en conjunto, suelen determinar el precio de una obra en concreto.

El artista y su recorrido

El autor de la obra es un factor fundamental a la hora de determinar el precio de una obra. Existen multitud de artistas que crean obras de arte a diario, pero sólo unos pocos son capaces de venderlas por verdaderas fortunas. ¿Por qué?

En primer lugar tenemos que contar con la reputación del artista. Cuanta más reputación y fama tenga una persona, más codiciadas serán sus obras. En la fama también intervienen otros factores, como por ejemplo si el o la artista tuvo una época dorada.

En muchos casos, los artistas que todos conocemos, han tenido una época dorada, que se trata de un periodo de su vida en el que, por distintos motivos, gozaba de más inspiración, producía obras de mayor calidad, o tenía un estilo concreto.

Esta época dorada, incluye las obras de un artista en una especie de “colección” lo que aumenta su valor, pues todos los coleccionistas quieren una pieza perteneciente a este periodo.

La procedencia de la obra

En algunos casos, las obras de arte tienen más historia que los propios autores que las crearon. Si una obra de arte ha pertenecido a la colección de alguna persona famosa, puede multiplicar su valor. Imagínate que el cuadro que tanto te gusta, a parte de ser de tu artista favorito, ha estado expuesto en el comedor de una artista de Hollywood. 

Otras obras quizás no han sido propiedad de ningún coleccionista o de ningún famoso, pero tienen historias que contar. Por ejemplo, si una obra se encontraba en algún suceso histórico, ésta también puede subir de valor en una subasta.

La originalidad de la pieza

Uno de los factores que más se tiene en cuenta a la hora de valorar una obra es su originalidad. Con la originalidad se determina el número de piezas similares o idénticas que existen de la misma obra. Lógicamente, cuanto más única sea una obra de arte, mayor será su valor en el el mercado.

La demanda

Si nadie quiere pagar por un objeto, dicho objeto no tendrá valor. Esta es una regla básica de todos los mercados. Con el arte pasa igual. La gente pagará más dinero si muchas personas están deseando adquirir una obra en particular, y debido a que la oferta y la disponibilidad de las obras de arte suele ser reducida, los precios pueden escalar rápidamente en las subastas.

La demanda de una obra de arte puede verse afectada por diferentes periodos, y su precio puede fluctuar, dependiendo del interés del mercado en esa obra en concreto. Los coleccionistas, suelen aprovechar estas fluctuaciones en el precio de las obras de arte para comprarlas en momentos en los que pueden estar a un precio más bajo.

El mercado

No hay únicamente un mercado, por lo que no existe un interés común para el arte. Una obra que en Europa puede cotizarse por millones de euros, en Latinoamérica puede valer mucho menos, o viceversa. 

Cada país o cada zona valorará el arte dependiendo de muchos factores, y uno de ellos es la historia de la obra. Si la obra pertenece a la historia de un país en concreto, es mucho más probable que el precio de esa pieza sea mayor en esa zona. 

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