El color es un elemento global, y conocerlo nos servirá para mejorar nuestra técnica, nuestra percepción del arte y nuestras obras. En el post de hoy vamos a tratar la teoría del color, como utilizarlo en nuestras obras y vamos a conocer sus significados.
En un post anterior introducimos el tema del color, hablando del círculo cromático y viendo algunas de las herramientas que podemos usar para experimentar. Si aún no lo has leído, puedes hacerlo aquí.

¿Qué es el color?

Antes de empezar a ver cómo debemos utilizar y mezclar los colores, debemos conocer la parte más básica de este elemento, que es su definición.
Según la primera definición de la RAE: “Sensación producida por los rayos luminosos que impresionan los órganos visuales y que depende de la longitud de onda.”
Esta descripción nos acerca a la parte más científica del color, y es que es cierto que el color, tal y como lo percibimos, es tan solo eso, una percepción. Los colores nacen de la descomposición de la luz blanca que nos llega del sol. Si vemos el mundo que nos rodea con determinados colores, es porque los materiales tienen la capacidad de absorber ciertas partes ese espectro lumínico, reflejando otras. Estas partes que se reflejan, son las que nuestros ojos perciben en forma de color.
El hecho de que los colores se descomponen a partir de la luz que nos llega del sol, fue descubierto por Isaac Newton al hacer pasar un haz de luz a través de un prisma en el siglo XVIII.
El matemático se dio cuenta de que, cuando hacía pasar la luz a través de este objeto de cristal, creando una doble refracción, se distinguían de manera organizada los colores del arcoiris. Este hecho demuestra que la luz blanca es una superposición de colores, y que ésta se refracta cuando atraviesa un medio transparente, como puede ser el aire, mostrando los colores que la componen.

 

Los colores primarios

Los colores primarios vienen establecidos por los tres tipos de células receptoras que tenemos los humanos. Estos tres tipos de células, denominadas conos, emiten una respuesta biológica ante determinadas frecuencias de luz.

El color primario, es aquel que no se puede obtener mediante la mezcla de otros colores.

 

  

Sin embargo, hay que diferenciar entre los colores primarios de la luz, los que ya hemos comentado, que forman el llamado RGB (Red, Green, Blue) y los colores primarios de pigmento, que forman el conocido CMYK (Cyan, Magenta, Yellow, Key, refiriéndose al color negro)
Los colores primarios en el pigmento se utilizan para crear tintas y pigmentos, utilizando las capacidades de absorción del espectro lumínico de los materiales para crear los colores que utilizamos, por ejemplo, para pintar.

Los colores secundarios y terciarios

Los colores secundarios surgen a partir de la mezcla, a partes iguales, de dos colores primarios. De este modo, los colores secundarios son el verde, el violeta y el naranja.

 Los colores terciarios en cambio, los conseguimos mezclando, también a partes iguales, un color primario y uno secundario adyacente, consiguiendo como resultado el naranja-rojizo, el morado-azulado, o el verde-amarilloso entre otros.

Tono, saturación y brillo

Los colores poseen una serie de características que los diferencian de los demás. Estas características de las que hablamos son el tono, la saturación y el brillo. Estos elementos nos permiten conseguir nuevos colores, elevando muchísimo el número de posibilidades con las que podemos trabajar. Para poder dar un mejor uso a los colores, los clasificamos según su tono, su saturación y su brillo.

El tono es la característica principal de un color, es su tinte, llamas a los colores por su tono, rojo, verde, amarillo, etc. Cada color del círculo cromático tiene su tono particular.

La saturación en cambio, es el grado de pureza que presenta el color en cuestión. Como más saturación presente el color, más puro será.

El brillo nos indica la luminosidad que tiene un color, es decir, la cantidad de blanco o negro que se ha mezclado con el tono. A mayor cantidad de blanco, mayor brillo presenta.

La psicología del color

Ahora que ya hemos visto la parte más científica y teórica de los colores, podemos empezar a averiguar que es lo que transmite cada uno de los distintos colores.
Es necesario que destaquemos que la psicología de los colores varía mucho con determinados factores, como la cultura, el lugar de nacimiento, las experiencias personales, etc.
No debemos tomarlo como una ciencia exacta, pero si que nos ayudará mucho a transmitir nuestros sentimientos en las obras en las que trabajamos.

Colores cálidos y colores fríos

Los colores los dividimos en dos grandes grupos, según la energía que transmiten.

En primer lugar encontramos los colores cálidos, que son aquellos que se acercan más al amarillo y al rojo. Son colores, por lo general, intensos y que transmiten mucha energía.

En segundo lugar tenemos los colores fríos, sinónimos de calma, sosiego y tranquilidad.
Los colores son muy poderosos a la hora de representar emociones, por lo que deberemos escogerlos con cuidado. Piensa, por ejemplo, en lo que te transmitiría una película de terror filmada en tonalidades rosas, seguro que el miedo no es lo primero que se te ha pasado por la cabeza.

El significado de los colores

A grandes rasgos, podemos decir que cada color transmite una o varias sensaciones. Aquí tenemos unos cuantos para que nos hagamos una idea:

 

Negro: El negro es la ausencia total de luz. Transmite nobleza, poder y elegancia. Se utiliza también para producir sensación de miedo y agobio.

Blanco: Al contrario que el anterior, el blanco contiene todos los colores del espectro lumínico. Representa pureza y bondad.
Amarillo: Se trata de un color muy intenso, por lo que a menudo es utilizado para llamar la atención sobre algún elemento. El color en sí representa el optimismo y la creatividad.
Rosa: Es un color romántico, que representa ilusión. Se suele usar para representar lo femenino.
Rojo: El rojo es también un color muy intenso. De la misma manera que el amarillo, se suele usar para llamar la atención. Con este color podemos transmitir pasión, valor y poder, aunque no es recomendable abusar de él.
Violeta: Es el color del misterio por excelencia. Representa también el excentricismo, y la creatividad.
Naranja: El naranja es un color muy enérgico con el que podemos transmitir diversión e innovación.
Gris: Al estar en medio entre el blanco y el negro, es un color muy neutral. Puede transmitir elegancia y lujo, aunque no debemos abusar de él si no queremos transmitir tristeza y nostalgia.
Verde: El verde es sinónimo de naturaleza, bienestar, relajación y crecimiento.
Azul: Con el azul podemos transmitir calma, seguridad e inteligencia.
Estos rasgos de la personalidad de cada color nos pueden servir mucho para transmitir un determinado sentimiento al espectador. Si nos fijamos, las películas utilizan los colores para indicar al espectador como sentirse, y de esta manera inculcarle sensaciones con el objetivo de que éste quede inmerso en la historia. Con el arte ocurre lo mismo, si escogemos los colores con cuidado, podemos llegar a transmitir sensaciones muy poderosas.
Ahora ya sabemos qué es el color, cómo podemos clasificarlos y qué es lo que transmiten. Próximamente hablaremos sobre cómo podemos combinar estos colores en nuestras obras, para que nuestro dominio en este campo sea aun mayor.
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