En el mundo del arte, igual que en muchos otros sectores, existen multitud de herramientas que podemos usar para darnos a conocer, forjarnos una reputación o vender nuestros trabajos, ya sea para sacarnos unos ingresos extra o para convertir el arte en nuestra profesión.

Una de las herramientas más potentes que podemos usar, sobretodo al principio de nuestra carrera, es el portfolio, y en este post, hablaremos de su variante digital, un recurso utilizado por infinidad de artistas a nivel mundial, capaz de abrirnos muchas puertas en el mundo del arte.

Qué es un portfolio

Vamos a empezar por el principio. Portfolio, es una palabra inglesa que hemos adoptado en nuestro lenguaje. Se refiere a un portafolios o un portapapeles, pues es donde los artistas enseñaban y enseñan sus obras a galerías, estudios o posibles clientes.

Hoy en día las palabras portafolio y portapapeles han quedado algo atrás, dado que existen muchas herramientas que nos permiten recopilar todos nuestros trabajos en formato digital, por ese motivo usamos su denominación inglesa, que es algo más amplia.

Un Portfolio es una recopilación de material que ejemplifica tus creencias, habilidades, educación y experiencia, a la vez que proporciona una idea clara de quién eres y de como trabajas.

Con esta definición en mente, podemos empezar a entender el porqué el portfolio es una herramienta tan poderosa hoy en día, pues es la tarjeta de visita que hará que alguien se interese o no por nuestro trabajo.

Qué debe incluir

A la hora de empezar a crear este tipo de documentos, hay dos errores que se repiten mucho entre los artistas, y son, en primer lugar, incluir únicamente los trabajos que hemos hecho, sin dar ninguna otra información. En segundo lugar, incluir absolutamente todas las obras que hemos realizado a lo largo de los años, ya que pensamos que nos definen, tampoco es algo que pueda beneficiarnos.

Un portfolio debe definirnos cómo artistas, por lo que deberemos explicar qué hacemos, quiénes somos, qué hemos estudiado y qué pretendemos conseguir.

Podemos entender el portfolio como una extensión de nuestro currículo, que de una manera más dinámica, cuenta que es lo que se nos da bien y qué es lo que hemos estado haciendo hasta ahora.

Como artistas, debemos asegurarnos que nuestro resumen sea dinámico, con el fin de que la persona que lo lea mantenga el interés a lo largo de todo el documento.

Es necesario incluir explicaciones visuales de nuestras obras, el porqué las hemos hecho, que queremos transmitir o qué hemos usado para crearlas, son datos necesarios.

Por último, nuestros datos de contacto deben ser visibles. Debemos cerciorarnos de que si alguien quiere contactarnos, tenga suficientes opciones para hacerlo, por lo que a parte de nuestro contacto, deberemos incluir todas nuestras redes sociales, o al menos aquellas que hayamos dedicado a mostrar nuestro arte.

Si tenemos página web personal, también es un gran momento de añadirla.

Una página web personal ya sea en formato currículum o tienda, sí que puede incluir todas nuestras obras, siempre que éstas estén correctamente clasificadas y ordenadas. Hablaremos de la página web personal en futuros post.

Cómo seleccionar tus mejores trabajos

A la hora de incluir nuestros trabajos, es importante que no seleccionemos absolutamente todas las obras que hemos creado a lo largo de los años. Este consejo debe aplicarse, sobretodo, a aquellos artistas que tienen un largo recorrido o que han creado muchas y muy distintas obras de arte a lo largo de su carrera.

Debemos recordar que el Portfolio es una herramienta que nos permite darnos a conocer, enseñar nuestro trabajo y de lo que somos capaces, pero también debe ser un documento atractivo, dinámico y que no aburra.

Cuando enseñamos nuestro portfolio, normalmente es porque queremos conseguir algo, bien sea un trabajo, un cliente o una exposición en una galería concreta. A la hora de crear nuestro resumen debemos tener en mente a la persona que queremos impresionar, y añadir las obras correspondientes en consecuencia.

En vez de incluir todas nuestras obras, deberemos escoger aquellas que definan más nuestro arte, aquellas que nos generen más satisfacción.

También es importante saber que un portfolio no es un documento estático, sino que debe adaptarse y modificarse en función del objetivo o la necesidad que tengamos. Si estamos intentando participar en una exposición de arte abstracto, deberíamos adaptar nuestro portfolio para que la mayoría de las obras estén en armonía con la índole de la galería en cuestión.

Cómo presentar un portfolio

Un portfolio digital es algo que todo el mundo puede hacer, sin embargo, existen algunas directrices que pueden añadir mucho valor a nuestro resumen.

Enseña tus mejores obras

Tal como hemos comentado unas lineas mas arriba, no es necesario añadir todos tus trabajos. Escoge aquellos que más satisfacción te produzcan y añádelos.

Incluye aquellas obras que encajen con tu objetivo

No puedes gustar a todo el mundo, por lo que te aconsejamos que añadas esas obras que mejor se adapten al objetivo que tienes en mente o al perfil de usuario que al que va destinado tu portfolio.

Mantén al atención del espectador

Incluir todas las mejores obras al principio nunca ha sido algo que dé resultado. Intenta mantener al lector con interés durante todo el documento intercalando obras, de este modo, las obras que consideres que son mejores, pueden ir al final.

Cuida la presentación

Es importante que el documento que presentes tenga un aire profesional. Si nunca has creado un Portfolio o no sabes cómo darle un aspecto más serio, puedes inspirarte en sitios como Dribbble o Behance, donde muchos artistas y profesionales de distintos sectores suben sus trabajos.

Incluye textos, pero no como protagonistas

Como ya hemos visto, es importante poner en contexto a la persona que está viendo tu resumen, por lo que incluir alguna información acerca de lo que estamos mostrando puede resultarnos de utilidad. Sin embargo, no conviene tratar al texto como protagonista.

Se trata de un documento visual, por lo que debemos otorgar menos importancia a este apartado.

Mantén tus datos de contacto visibles

De nada sirve crear el mejor portfolio si la persona interesada en tu trabajo no puede contactar contigo. Es recomendable asegurarse que los datos de contacto quedan visibles. En este caso, es importante añadir todas las vías de contacto de las que dispongamos, o al menos aquellas que hayamos relacionado con nuestra profesión, como por ejemplo, nuestras redes sociales.

¿Quieres que te ayudemos a crear tu propio portfolio? ¿Quieres saber qué estructura deberías utilizar para causar la mejor impresión? Dinos en los comentarios que querrías saber acerca de cómo crear un portfolio profesional. ¡Estaremos encantados de explicártelo todo en un nuevo post!