Hoy estrenamos sección en el blog de Arts&You, y es que, como sabemos que os interesa mucho el mundo del arte, ¿qué mejor que empezar hablando de las diferentes técnicas pictóricas? Sin duda un tema muy interesante y del que seguro que aprenderemos algo nuevo en cada publicación. En esta ocasión hablaremos de la técnica pastel, muy utilizada durante el siglo XVI, teniendo su edad de oro en el siglo XVII.

Para ponernos en contexto, el pastel es una técnica pictórica que pertenece al grupo de las técnicas secas, por lo que no necesita de ningún disolvente y se aplica directamente sobre la superficie de trabajo. Se suele aplicar sobre papel, aunque es perfectamente válido trabajarla en otras superficies, como la madera, el cartón o la tela.
Si miramos en los libros de historia del arte, encontraremos que fue mencionada por primera vez por Leonardo da Vinci en 1495, pero fue desarrollada con más profundidad por Charles Le Brun o Robert Nanteuil, ambos maestros del retrato del siglo XVII.
La técnica pastel cayó en desuso después de la Revolución Francesa, siendo sustituida por la pintura al óleo. Posteriormente, fue rescatada por maestros del impresionismo como Mary Cassatt o Edouard Vuillard.
Al tratarse de una pintura seca, es fácil de trabajar por su opacidad a la hora de cubrir una superficie. El material que nos encontraremos si queremos practicar esta técnica serán unas barritas de colores, algunas más duras o blandas, en función del porcentaje de goma arábica que se utilice en su composición. Resulta una técnica muy útil si lo que queremos es familiarizarnos con la pintura, sobretodo si ya hemos practicado algo de dibujo. Además, si ya se ha practicado con carboncillo con anterioridad, encontraremos muchas similitudes y disfrutaremos con la amplia gama de colores que el pastel nos ofrece.

A la hora de empezar con las pinturas pastel, y como ya hemos mencionado en líneas anteriores de este post, se pueden usar distintos soportes, como la madera, el cartón o el papel. Desde Arts&You os recomendamos que empecéis con el papel, y cuanto más rugoso sea, mejor, ya que soporta muy bien la fricción.

Podéis encontrar todos los materiales que necesitáis para empezar con esta técnica en la tienda Arts&You o bien en este enlace.