¡Hola artistas confinados, espero que esta cuarentena esté dando sus frutos artísticos y que estéis creando grandes obras!
Esta semana me he decidido por hablaros de mi obra de arte preferida, una obra que desde pequeña ha hecho que me haga muchas preguntas sobre qué es el arte y qué representa.
Desde bien pequeños que estamos acostumbrados a ver infinidad de representaciones tanto pictóricas como fotográficas y, en ellas lo primero que hacemos instintivamente es reconocer aquellos elementos que representan una realidad ya conocida por nosotros, si vemos un cuadro con unos niños jugando a la pelota, nos decantamos por decir que se trata de un cuadro con niños jugando a la pelota.
Aunque… ¿estamos realmente seguros de que eso es lo que representa o somos capaces de soltar nuestra imaginación para ver más allá de esa simple realidad?
Os presento uno de los cuadros de la serie “La traición de las imágenes”, de René Magritte (a ver… Que ya de por si nos quiere decir algo el tipo dándole ese nombre a las obras), más conocida como “Esto no es una pipa”:
Y yo os pregunto ahora… ¿es que acaso no veis vosotros una pipa?, ¿Por qué nos dice el cuadro que no es una pipa si es lo que yo veo?
En esta obra nos muestra la imagen de una pipa, en la que nosotros tendemos a reconocer lo que vemos, hemos visto pipas antes, entonces rápidamente nos lanzamos a decir que ¡“es una pipa”! ¡Pero justo debajo, la traición a nuestra mente surge, “ESTO NO ES UNA PIPA”, René Magritte, pintor surrealista, va y nos da una buena bofetada de realidad! Nos desafía a cuestionar nuestras propias deducciones que a priori nos parecían validas y evidentes. Y es que ¿acaso puedes fumar con ella?
Como bien dijo él sobre esta obra:
“La famosa pipa. ¡Cómo me reprochó la gente por ello!
Y sin embargo, ¿podría usted rellenarla? No, claro,
es una mera representación. ¡Si hubiera escrito en el
cuadro «Esto es una pipa», habría estado mintiendo!”
René Magritte decide juntar una representación pictórica con una inscripción para sacarnos de nuestra ingenuidad, todos nos damos cuenta de que en realidad no se trata de una pipa, sino de una representación de esta.
¿Tendemos a hacer lo mismo con las demás obras?, ¿Y con nuestras propias ideas?
El reto que nos plantea esta obra entonces, es que nos desvinculemos de esa percepción preestablecida que tenemos de la realidad, que diferenciemos entre la realidad y su representación simbólica. Quizás lo único que se pueda dar por sentado en una obra, es que se trata de una obra, en este caso, de óleo sobre lienzo de 63 x 93 cm.
Magritte nos desafía constantemente en todas sus obras a que le demos un vuelco a nuestra mente para ver la realidad que él nos quiere mostrar y transmitir, y no la realidad que a simple vista podamos detectar.
Os planteo entonces otra cuestión ahora que creéis que ya habéis visto el verdadero significado de la obra, ¿es este mensaje tan evidente el que nos quería transmitir el artista con esta obra o va más allá?
Si centramos la conclusión del cuadro en la simple relación entre el objeto representado y el mensaje de la inscripción seguimos centrándonos solo en lo evidente.
Quizás consigue ponernos en duda sobre la lectura que solemos hacer sobre la realidad, particularmente las obras pictóricas, la lectura que hacemos sobre el arte cuando lo vemos, centrándonos por norma general en la lectura objetiva, relacionada directamente con los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestras vidas, esquivando en muchas ocasiones la lectura subjetiva, una interpretación basada en nuestros sentimientos y experiencias. Es decir, nos invita crear una libre interpretación personal a cada sujeto que la observe basándose en la subjetividad y no la objetividad.
Ya para finalizar el post, os hago una propuesta de ejercicio:
En la imagen siguiente os planteo diferentes recuadros en los que hay un punto, ¿Qué lectura hacéis vosotros de estos puntos? ¿Haréis una lectura sobre la posición y/o tamaño del punto? ¿O decidiréis hacer una interpretación más personal de cada uno de ellos? Os animo como siempre a compartir vuestros resultados/interpretaciones con nosotros, también podéis comprobar las distintas interpretaciones preguntado a vuestros familiares y amigos cual es la suya!

Como dato curioso referente a la inscripción del cuadro, el filósofo Foucault opinaba que, como estamos acostumbrados a hablar de las imágenes como si se tratase de las propias cosas, la frase que aparece en el cuadro de Magritte es literalmente verdadera, pero figurativamente falsa.