En el mundo del arte existen diferentes técnicas, todas ellas igual de bellas, y algo que hemos descubierto en Arts & You es a apreciarlas todas. Es muy común que nos quedemos con la técnica que más nos gusta, o con la que más comodidad sentimos. Aunque no hay nada de malo en ello, desde el Club de los Artistas, os queremos animar a probar nuevas técnicas. Hoy hablamos de cómo empezar a pintar con acrílicos.

Materiales necesarios

Si es la primera vez que vas a pintar con acrílicos, necesitarás una serie de materiales para empezar. Aquí tienes todo lo que te hará falta para poder realizar un buen cuadro:

 

  • Pintura acrílica. La pintura acrílica es un tipo de pintura con el que resulta muy fácil mezclar colores, por lo que te será muy fácil obtener los colores que quieras mediante la mezcla. En Arts&You te recomendamos que, para empezar, compres únicamente el blanco, negro, amarillo, magenta y cyan. Por otro lado, los colores que más se utilizan, con diferencia, son el blanco y el amarillo, por lo que no cometerías ningún error si comprases un poco más de cantidad en esos colores.
  • Pinceles. Hace poco escribimos una guía básica para escoger los pinceles necesarios en cada caso. Si no tienes muy claro qué pinceles comprar, o si te sirven los que ya tienes, te recomendamos que leas el artículo para salir de dudas.
  • Agua.
  • Paleta de mezclas. Necesitarás una paleta de mezclas que no sea porosa, así podrás limpiarla con mucha facilidad después de cada sesión,
  • Lienzo. Puedes ver toda nuestra selección de lienzos en nuestro apartado web.

Pasos previos

Una vez ya tenemos todos los materiales, es hora de empezar, y para ello, al menos en Arts&You, no encontramos un método mejor que ponernos música que nos inspire para comenzar a dar rienda suelta a nuestra creatividad.

Para empezar con tu obra, te recomendamos que dibujes sobre el lienzo que vayas a pintar luego. Puedes hacer simplemente un boceto a mano alzada. Verás que aunque no sea nada preciso, te ayuda mucho, sobretodo al principio, a organizar tu obra.

Empieza por el principio

Cuando empieces a pintar con acrílicos, debes empezar por el técnicas sencillas,  pues nos asegurarán el mejor de los resultados, al menos con nuestras primeras obras utilizando esta técnica.

Mojado sobre seco

El mojado sobre seco es la técnica más sencilla que hay. Trata de aplicar la pintura, obviamente húmeda, sobre una superficie seca, bien sea el papel o otra capa de pintura que ya se ha secado. 

Esta técnica nos asegura que la pintura no se correrá y que conseguiremos el efecto y las formas que queremos en todo momento. 

Se utiliza sobretodo para dar uniformidad a los cuadros y para destacar algunos detalles.

Mojado sobre mojado

El mojado sobre mojado, como su propio nombre indica, consiste en aplicar pintura sobre otra capa de pintura fresca. 

Se trata de una técnica algo más avanzada, pues cuando juntemos ambas capas, estas se fundirán, creando motivos irregulares.

Puedes obtener resultados fantásticos utilizando esta técnica, y pese a que es algo difícil de dominar, te animamos a que empieces cuanto antes.

Los lavis y glacis

Sobretodo si no tienes un recorrido en el mundo del arte, estas palabras pueden sonarte extrañas, pero pronto verás que las utilizas más de lo que podrías pensar.

Hacer un lavis consiste en aplicar una capa muy fina de pintura sobre otra que ya habíamos pintado anteriormente. Como es una capa muy fina, prácticamente translúcida, iremos modificando el tono, la transparencia y la tonalidad de las capas con los lavis que vayamos añadiendo.

Un glacis en cambio, se realiza al aplicar una capa de pintura sobre una capa seca. El glacis nos ayuda a obtener colores muy nítidos, pues incluye más cantidad de pintura que el lavis.

Tienes que tener en cuenta que los colores tienden a oscurecerse cuando se secan, sobretodo aquellos que se han diluido con mucha agua.

Empaste. ¿Empaste?

No nos hemos convertido en un blog de odontología. Un empaste se produce cuando aplicamos una capa de pintura tan gruesa, que esta conserva una forma y unos relieves. 

Es en este punto cuando podemos empezar a utilizar las espátulas, en el caso de que las tengamos, para manejar la pintura y darle la forma que nos apetezca.

Para realizar los empastes no hay que diluir la pintura en agua. Utiliza la pintura en crudo, directamente del tubo.

Recuerda que, al haber aplicado más cantidad de pintura, ésta tardará bastante más en secarse.

Combina capas opacas con capas transparentes

Si hay algo muy bueno que tiene la pintura acrílica, es su velocidad de secado. Sea cual sea la cantidad de pintura que has aplicado en una capa, se secará mucho antes que cualquier otro tipo de pintura, por lo que puedes aplicar capas opacas para conseguir la base del color que quieres, e irla modificando con capas casi transparentes encima.

¡Cuéntanos tu experiencia!

Si pruebas esta técnica, verás que ofrece un sin fin de posibilidades. 

En Arts&You nos encantaría saber si lo has probado, si te ha gustado, cuales han sido tus experiencias y sensaciones, y si tienes algún consejo que compartir con la comunidad.

Os leemos en comentarios.

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